Alivio del dolor de parto 4: El masaje en el parto

Esta entrada sobre el masaje en el parto constituye la cuarta entrega de la serie alivio natural del dolor en el parto. Encontrarás al final del post los links a las otras entradas del mismo tema.

El masaje en el parto es un potente aliado para aliviar el dolor de parto. Si bien no calmará El masaje en el partoel dolor de las contracciones en sí mismas, puede ser efectivo de diferentes maneras para que la sensación global de dolor sea bastante menos intensa.

Los masajes en el parto se pueden dar en varias partes del cuerpo y

no requiere un acompañante experto, aunque sí es recomendable un poco de práctica, que se puede hacer durante el embarazo.

¿Como alivia el masaje el dolor en el parto?

En primer lugar ayuda directamente con el dolor local que pueda haber en diferentes partes del cuerpo: dolor en la zona lumbar, calambres en las piernas, contractura en la espalda … En segundo lugar provoca una relajación global, lo que hace que las contracciones sean más llevaderas y efectivas. Una relajación en los músculos corporales favorece que el útero también se relaje, facilitando la apertura de la cérvix. Además el masaje provoca la segregación de endorfinas, que son un analgésico endógeno (que viene del propio cuerpo). Por último el masaje actúa como una distracción placentera a la sensación de dolor.

¿En qué zonas del cuerpo se puede masajear en el parto?

Los hombros: es la zona del cuerpo que más rápido tensamos cuando estamos en una situación estresante. Al masajearla provocamos una relajación en todo el cuerpo que contribuye también a aquietar la mente. También con el masaje se consigue una respiración rítmica, favoreciendo un flujo de oxígeno regular al bebé y al útero (el dolor de las contracciones se produce por la falta de oxígeno -anoxia- en los vasos sanguíneos uterinos)

La zona lumbar: El área del sacro sufre una gran sensación de presión durante el parto y los masajes son una gran ayuda para contrarrestarla. En los partos con presentación posterior (el bebé mira hacia fuera) suele haber un gran dolor en la zona lumbar y la presión y los masajes ayudan enormemente a la madre a soportarlo.

La cara: La mandíbula y el entrecejo tienden a tensarse cuando hay dolor, ayudando a relajar y entreabrir la mandíbula estaremos contribuyendo a la apertura también del cuello del útero.

Piernas: Las piernas pueden sufrir calambres durante el parto, son dolorosos y dificultan el movimiento. Aplicando el masaje y los estiramientos adecuados se puede proporcionar un gran alivio, permitiendo a la mujer continuar en posiciones verticales que son menos dolorosas para parir.

Manos: Especialmente cuando la mujer está bajo los efectos de la anestesia epidural y constreñida en la cama el masaje en las manos puede ser relajante y apaciguador.

Pies: Además de la relajación que supone siempre el masaje en los pies, puede ayudar a calentar los pies. En el parto la sangre de la mujer se concentra en la parte central del cuerpo, por lo que los pies suelen estar fríos.

Cómo aplicar el masaje durante el parto

En primer lugar quiero señalar que la persona que masajee a la mujer durante el parto debe estar relajada. Durante el parto la mujer está conectada con la parte más instintiva de su ser. En este estado es muy sensible a las emociones de los que le rodean. Si la persona que le toca está tensa, ello provocará inmediatamente una tensión en ella, justo el efecto opuesto al deseado. Por ello es bueno que aquel que vaya a tocar a una mujer durante el parto se pare un momento a observarse a sí mismo para ver si está centrado y calmado y si no es así, buscar una manera de relajarse, por ejemplo observar su propia respiración o hacer visualizaciones que le tranquilicen.

El masaje se realiza entre contracciones. Durante las contracciones se pueden aplicar las manos con ligera presión como contención (en el sacro, las caderas o los hombros), pero manteniéndolas quietas.

Los masajes se deben ejercer con una cierta presión, ni muy fuerte ni muy suave. Un toque superficial provocará un cosquilleo que en el momento del parto es desagradable, una presión demasiado fuerte puede molestar. El masaje es más relajante cuando mantiene un ritmo constante y no demasiado rápido. Los movimientos han de comenzar posando las manos con calma sobre la piel y al retirarlas hacerlo también lentamente.

Es mejor usar aceite, preferiblemente uno que no tenga un olor demasiado fuerte, que se absorba bien y que sea natural, por ejemplo aceite de almendras. Se debe utilizar poca cantidad, la justa para que las manos se deslicen sin dificultad.

El masaje en el parto es más relajante si buscamos el movimiento que va bien y lo repetimos continuamente que si vamos cambiando constantemente de un movimiento a otro.

Se puede preguntar entre contracciones si el movimiento y presión son los adecuados, aunque cuando el parto está avanzado es preferible intentar estar atento a las señales de la mujer para ver si lo que estamos haciendo le está siendo de ayuda o si es mejor cambiar. Si el parto se está desarrollando bien, las endorfinas alterarán el estado de consciencia de la mujer y es mejor limitar la comunicación verbal a sólo lo necesario.

Movimientos del masaje en el parto

Apunto aquí algunos movimientos que pueden ayudar a sobrellevar el dolor de parto. No hay que hacerlos todos, sino probar para encontrar el que proporcione mayor bienestar.

Masaje en los hombros: Colocar las manos sobre los hombros lenta pero firmemente con el objetivo de que se relajen al tacto. Se puede hacer el movimiento de “amasar” los hombros o presionar haciendo círculos con los pulgares. También se pueden deslizar las manos desde los hombros a lo largo de los brazos hasta los codos.

Espalda y zona lumbar: Deslizar el canto o la palma de la mano desde las cervicales hacia el sacro siguiendo el surco de la espina dorsal, alternando las dos manos para conseguir un ritmo fluído.

Para la zona sacral apoyar la almohadilla de la mano sobre el sacro y aplicar un masaje circular. Este masaje es muy placentero y se puede realizar también con el puño o con una pelota de tenis (envúelvela en un calcetín para que sea más suave). Durante las contracciones puede resultar agradable dejar la mano sobre el sacro sin moverla, ejerciendo una ligera presión.

Realizar un masaje circular con los pulgares a los lados del sacro en el lugar de los hoyuelos de la parte baja de la espalda.

Contención en las caderas: Ponerse detrás de la mujer que puede estar de pie o de rodillas y colocar una mano en cada cadera, con los pulgares hacia la espalda. Hacer una presión apretando levemente la cadera hacia dentro. Se puede hacer también entre dos personas, una en cada cadera, y suele proporcionar un gran alivio.

Masaje facial: Este es delicado porque es probable que a la mujer no le apetezca, especialmente si las contracciones son seguidas, pero si no molesta puede ayudar a relajar muy efectivamente. Se puede hacer estando de frente a la mujer o de espaldas si ella está sentada.

Se pueden poner suavemente las manos en los lados de la cabeza haciendo una ligera presión de contención.

Masajear la frente con las yemas de los dedos de ambas manos comenzando en el centro y deslizándolas hacia las orejas como “alisando” la frente.

Hacer círculos en las sienes o en el entrecejo

Colocar las yemas de los dedos en los lados, sobre la mandíbula. Hacer leves presiones laterales alternas a un lado y a otro, favoreciendo la relajación de la mandíbula. Aplicar masaje circular en el mismo punto.

Desde debajo de las orejas deslizar las yemas de los dedos por la mandíbula hasta la barbilla.

El masaje está indicado sobre todo para la fase de dilatación. Hay que tener en cuenta que es posible que en el momento del parto a la mujer no le apetezca el masaje, o que le toquen en absoluto. También puede darse que el masaje resulte agradable durante los primeros momentos de la dilatación y a medida que las contracciones ganen en intensidad y frecuencia deje de apetecerle.

Las manos: Las manos se pueden agarrotar y el masaje puede ser muy útil. En este vídeo tenéis algunas ideas, está en inglés pero se ven los movimientos

Masaje de pies: Un masaje en los pies siempre es relajante. Puedes utilizar cualquier movimiento circular o plano en plantas y empeines. Es mejor no tocar la zona de los tobillos a no ser que se quiera acelerar el parto, ya que ahí hay un punto de reflexología que estimula el útero.

Otras entradas de esta serie son:

1. Inyecciones de agua estéril en el rombo de Michaelis
2. Vocalización y canto carnático
3. Acupuntura para el dolor de parto
4. El masaje en el parto
5. El parto en el agua, el agua en el parto
6. El óxido nitroso

7. La doula

8. Visualización en el parto y autohipnosis

 

 

 

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