Parto de nalgas : vaginal o cesárea

parto de nalgas vaginal o cesáreaParto de nalgas es aquel en el que el bebé se presenta “sentado” en el útero materno y nace con las nalgas o los pies por delante en lugar de la cabeza. Hoy en día la forma de nacer más común para estos bebés es a través de una cesárea, aunque el parto de nalgas entra dentro de la normalidad y se puede intentar el parto vaginal siempre y cuando se cumplan una serie de requisitos, exáctamente igual que sucede con los partos en presentación cefálica. El problema es que uno de los principales requisitos es que el profesional que atienda el parto debe tener la formación adecuada para hacerlo, y muchos de los ginecólogos que practican hoy en día no han asistido nunca a un parto de nalgas vaginal. Además las intervenciones que se han hecho comunes en los partos, como la administración de oxitocina sintética, posición de litotomía para parir, pueden suponer un gran peligro en un parto de nalgas.

Un poco de historia: el “Term Breech Trial”

En el año 2000 la revista Lancet publicó un estudio llamado Term Breech Trial (Hannah et al), en el que se analizaron datos de partos de nalgas vaginales y los compararon con los resultados de las cesáreas planeadas en esta presentación para tratar de discernir cúal de las dos opciones era más segura. La conclusión del estudio fue que para las presentaciones podálicas “los resultados estuvieron claramente a favor de la cesárea programada”.

Este estudio tuvo una gran influencia en los profesionales de atención al parto en todo el mundo y en los protocolos de la inmensa mayoría de los centros.  La consecuencia fue que se dejaron de atender los partos de nalgas por vía vaginal y se sustituyeron por cesáreas programadas en casi la totalidad de los casos. También se abandonó la formación de los obstetras en la atención del parto de nalgas vaginal y es por esto que hoy es difícil encontrar profesionales preparados y dispuestos a atenderlos.

Unos años después de la publicación de este estudio sugierion varias quejas en cuanto a la metodología y las conclusiones. Parece ser que al eliminar del estudio las mujeres que tuvieron un parto prolongado (que en la presentación de nalgas es indicativo de cesárea), las inducciones, los partos con administración de epidural y los atendidos por personal no experto en este tipo de partos, los resultados eran similares. Es decir, al quitar los factores de riesgo iatrogénicos (creados por las propias intervenciones médicas) se veía que el parto vaginal de nalgas no era más riesgoso que la cesarea.

Desde entonces se han publicado varios estudios como este de 2006, o este de 2009 en los que se concluye que el parto vaginal es tan seguro como la cesárea en los partos de nalgas, siempre y cuando se respeten una serie de requisitos.

Requisitos para un parto de nalgas vaginal

Según las recomendaciones de la SEGO (Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia) del 2011, los requisitos para intentar un parto de nalgas vaginal son:

*Bebé sin anomalías, con crecimiento adecuado y peso estimado en el momento del parto menor de 4 kilos

*Diámetro cefálico fetal menor de 96 mm y con la cabeza en flexión sobre el pecho y en ningún caso con el cuello extendido hacia atrás

*Se excluyen los partos en podálica (con los pies por delante) y sólo se atenderán vaginalmente los que estén en presentación de nalgas puras (las piernas y pies hacia arriba) o nalgas completas (piernas dobladas y nalgas y pies en el canal de parto)

 Cómo hacer que un parto de nalgas vaginal sea seguro

Además de cumplir con los requisitos previos explicados más arriba, en el parto de nalgas se deben tener unas ciertas precauciones para prevenir los riesgos de que se quede la cabeza encajada tras haber nacido el cuerpo o de que se de un prolapso de cordón, en el que el cordón umbilical se desliza hacia abajo y queda atrapado entre el bebé y el cervis, lo que impide el la llegada de oxígeno al feto:

*El parto debe ser atendido por un profesional con experiencia en presentaciones de nalgas

*Se debe evitar la posición boca arriba (litotomía) e intentar que el parto se de en posición vertical erguida, a cuclillas o a cuatro patas. Michel Odent dice “no me arriesgaría nunca a un parto de nalgas con la madre en posición dorsal o semi-sentada”

*Se deben evitar intervenciones como los tactos vaginales  y la episiotomía.

*Se debe evitar cualquier tipo de inducción (maniobra de hamilton, gel de prostaglandinas, rotura artificial de bolsa que podría provocar un prolapso de cordón) y de medicalización (oxitocina sintética, epidural)

* Si la dilatación se prolonga la indicación es cesárea.

Si llevas un bebé de nalgas y te han programado una cesárea busca un profesional que tenga acostumbrado atenderlos. Ten en cuenta que algunos bebés se giran en el momento mismo del parto. Además el esperar que el parto se desencadene por sí solo, incluso si al final acabará en cesárea, ahorra al bebé problemas de inmadurez y respiratorios que a menudo se dan con la cesárea programada.

Recordad que hasta el último momento se puede girar el bebé, aquí hay algunos ejercicios para ayudar a girar al bebé que viene de nalgas.

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