¿ Aguantaré el dolor del parto ?

dolor en el partoEs difícil para una mujer embarazada intentar visualizar su parto de forma precisa. En primer lugar porque el desarrollo del parto depende de muchos factores que son imposibles de conocer de antemano. Pero también porque es muy difícil saber cómo vamos a reaccionar cada una ante el dolor y ante toda la experiencia del parto. Una de las preguntas que más frecuentemente se preguntan las mujeres que desean un parto no medicalizado es ¿ aguantaré el dolor del parto ?

Las mujeres que buscan un parto consciente normalmente se preparan desde dos enfoques: por una parte hacen la preparación física para estar en buena forma y por otra recaban información científica y fiable sobre todo el proceso del parto, las intervenciones que suelen hacerse y los imprevistos que puedan surgir. Muchas también hacen todo lo posible para que los factores externos sean lo más propicios posible para vivir el nacimiento del bebé como ellas desean: se informan sobre todas sus opciones disponibles en cuanto al lugar para parir, eligen el sitio y el profesional que más se ajusta a sus preferencias, procuran que su acompañante esté informado sobre el mecanismo del parto y sobre sus propias preferencias… Todo esto es imprescindible hoy en día para tener un buen parto, pero a menudo nos olvidamos de algo muy importante: cúal será nuestra propia reacción ante el momento salvaje del nacimiento y ante el dolor que puede producir.

Por norma general nuestro comportamiento ante las crisis será el patrón que seguiremos en el momento del parto. Es necesario que hagamos un análisis de cómo solemos reaccionar en nuestra vida diaria cuando tenemos un problema: cuando se nos avería el coche el peor día posible, cuando sufrimos una pérdida inesperada, cuando nos retan, cuando nuestros planes se truncan inesperadamente…

En el momento del parto es posible que nuestros planes no se cumplan, o que el dolor no sea lo esperado. Si estamos acostumbradas a tener todo bajo nuestro control y que las cosas marchen según nuestros planes previstos es posible que en el parto nos sintamos perdidas y frustradas. El parto no se puede prever,  no se puede controlar ni atar, todo intento de hacerlo desde la racionalidad es en sí mismo un obstáculo para el parto.

Aunque parezca una obviedad decirlo, el parto no medicalizado duele. Es un dolor que, si nos dejamos llevar sin resistencia y si se dan las condiciones externas adecuadas (intimidad, respeto, condiciones ambientales, sensación de seguridad), es completamente soportable e incluso algunas mujeres son capaces de convertirlo en una sensación placentera. Al no luchar contra él, y con el ambiente adecuado, nuestras propias endorfinas se encargan de aliviar el dolor.  La intensidad del dolor dependerá en gran medida de la reacción emocional de cada mujer.

Podemos, durante el embarazo, poner atención a cómo tratamos las situaciones de tensión, e intentar de forma consciente tomar una actitud tranquila y reflexiva. Si tendemos a enfadarnos, a sentirnos como que “se nos cae el mundo encima”, a resistirnos a la realidad, a intentar que otros nos resuelvan la situación … es importante darnos cuenta de que esa es nuestra inclinación e intentar tomar una actitud proactiva. Es obvio que para cambiar patrones de actuación es algo muy difícil, pero simplemente el intentar tomar conciencia será algo que nos ayudará mucho en el momento del parto.

Ina May Gaskin dice “No te quejes, sólo empeora las cosas. Si normalmente te quejas, practica el no hacerlo durante el embarazo. Te ayudará a forjar un buen carácter“.

Con esto no se refiere a que no digas nada cuando te duele, o a que aguantes por no molestar a los demás. Por el contrario yo lo entiendo como una llamada a mantener la calma y centrarnos en la situación. Hay momentos en el parto en los que buscamos que alguien nos ayude, “nos salve”. La única manera de que el parto termine antes y además de calmar el dolor es relajarnos y concentrarnos en el bebé que se abre camino. Al aquietar la mente centrándonos en abrirnos para el bebé favorecemos la secreción de oxitocina y endorfinas que son nuestras aliadas. Al relajar el cuerpo el cuello del útero se abre con más facilidad y el útero, al distenderse, duele menos. Esto sólo es posible si tenemos una disposición a mantener la calma cuando las cosas no están bajo nuestro control.

Para tener el parto que deseas, para que el dolor no sea un impedimento, infórmate sobre cómo es el parto, lee relatos y ve videos de partos gozosos que te hagan tomar confianza en el proceso del parto y en tu capacidad de parir, identifica tus miedos, busca información y experiencias sobre los centros y profesionales en tu zona, las intervenciones que emplean rutinariamente y sus protocolos de actuación para que puedas elegir tu opción ideal, mantente en forma e involucra a tu acompañante en el proceso.

Para una preparación al parto consciente visita La Maternidad Holística, mi proyecto junto con Rous Baltrons en Maçanet de la Selva, Girona.

 

 

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